Calcular con precisión la pensión de jubilación que te corresponderá es complicado incluso para expertos, porque depende de tu historial completo de cotización. Pero entender los factores que la determinan te permite hacerte una idea razonable y, sobre todo, saber qué variables puedes influir mientras sigues trabajando.
Los tres factores clave
El importe de la pensión de jubilación depende fundamentalmente de tres elementos:
- La base reguladora: una media de tus bases de cotización de un periodo determinado de tu vida laboral (actualmente se calcula sobre los últimos años cotizados, en un periodo que se ha ido ampliando progresivamente en las últimas reformas).
- Los años cotizados: cuantos más años hayas cotizado, mayor es el porcentaje de la base reguladora que recibes.
- La edad de jubilación: jubilarte antes o después de la edad ordinaria aplica coeficientes reductores o incrementos sobre el importe final.
Cómo se calcula la base reguladora
La base reguladora se obtiene dividiendo la suma de tus bases de cotización de un periodo de referencia entre un divisor determinado por la ley. Este periodo de referencia se ha ido ampliando en las últimas reformas del sistema, con el objetivo de reflejar una media más larga de tu vida laboral y no solo tus últimos años, que suelen ser los de salario más alto.
El porcentaje según los años cotizados
No basta con calcular la base reguladora: sobre ella se aplica un porcentaje que depende de tus años cotizados. Con el mínimo legal de años cotizados exigido para tener derecho a pensión contributiva, el porcentaje aplicable es bastante inferior al 100% de la base reguladora. Ese porcentaje va aumentando de forma progresiva a medida que se acumulan más años cotizados, hasta alcanzar el 100% con el número de años que marca la ley vigente en cada momento (actualmente en torno a 36-37 años, en proceso de ajuste progresivo).
Jubilarte antes o después de la edad ordinaria
- Jubilación anticipada: adelantar tu jubilación respecto a la edad ordinaria conlleva coeficientes reductores sobre el importe de la pensión, que son más severos cuanto más se adelante la edad y cuantos menos años se hayan cotizado. Existen dos modalidades (voluntaria e involuntaria/forzosa), con reducciones distintas.
- Jubilación demorada: retrasar la jubilación más allá de la edad ordinaria, habiendo cumplido los requisitos, genera incrementos sobre la pensión, ya sea en forma de porcentaje adicional o de una cantidad a tanto alzado, según lo que elija el trabajador.
Los topes máximo y mínimo de la pensión
Con independencia del resultado del cálculo, existe un importe máximo que ninguna pensión contributiva puede superar, revisado anualmente, y un importe mínimo garantizado según la situación familiar del pensionista (con o sin cónyuge a cargo). Si el cálculo resultante queda por debajo del mínimo, se complementa hasta alcanzarlo; si supera el máximo, se limita a ese tope.
Qué puedes hacer mientras trabajas para mejorar tu futura pensión
Dado que la base reguladora depende de tus bases de cotización durante un periodo largo de tu vida laboral, mantener una base de cotización alta de forma sostenida (no solo en los últimos años) y evitar periodos largos sin cotizar son las dos palancas más directas que tienes a tu alcance para mejorar el importe final de tu pensión.
Estima tu pensión orientativa
La calculadora de pensión de este sitio permite hacer una estimación aproximada a partir de tu salario actual y tus años cotizados, como punto de partida para planificar tu jubilación.