Las comisiones bancarias son uno de esos gastos que, individualmente, parecen menores, pero que acumulados a lo largo de un año pueden representar una cantidad considerable, especialmente si no revisas periódicamente qué te está cobrando tu banco.
Comisión de mantenimiento de cuenta
Es la comisión periódica (mensual o trimestral) por el simple hecho de mantener una cuenta abierta. La mayoría de bancos la eximen si cumples determinados requisitos (domiciliar la nómina, mantener un saldo mínimo, realizar un número mínimo de movimientos con tarjeta al mes), condiciones que conviene revisar y cumplir si quieres evitarla.
Comisión por descubierto
Se aplica cuando el saldo de tu cuenta queda en negativo, ya sea por un cargo que supera tu saldo disponible o por un descubierto autorizado que utilizas. Suele combinar una comisión fija más un interés sobre el importe en descubierto, que puede ser considerablemente elevado si se prolonga en el tiempo.
Comisiones de transferencias
Las transferencias dentro de la misma entidad suelen ser gratuitas, pero las transferencias a otras entidades, especialmente si son urgentes o internacionales, pueden generar comisiones significativas. Comprobar si tu banco ofrece un número de transferencias gratuitas al mes, o si existen alternativas más económicas (como determinadas apps de pago entre particulares para importes pequeños), puede suponer un ahorro relevante.
Comisión por retirar efectivo en cajeros de otra entidad
Retirar dinero en un cajero que no pertenece a tu banco (o a una red compartida sin coste) suele generar una comisión, tanto por parte de tu banco como, en ocasiones, adicionalmente por parte de la entidad propietaria del cajero. Planificar tus retiradas de efectivo en cajeros de tu propia red evita este coste innecesario.
Comisiones de tarjetas: emisión y mantenimiento
Además de las comisiones de la cuenta, las tarjetas de crédito y débito pueden tener sus propias comisiones de emisión y mantenimiento anual, a menudo también evitables cumpliendo requisitos de uso mínimo o de vinculación con la entidad, de forma similar a la comisión de mantenimiento de cuenta.
Compara periódicamente entre entidades
Las condiciones para evitar comisiones cambian con cierta frecuencia entre entidades, y algunas ofrecen cuentas completamente sin comisiones sin requisitos de vinculación, especialmente entidades digitales. Revisar periódicamente si tu banco actual sigue siendo competitivo frente a otras alternativas del mercado puede suponer un ahorro anual considerable.
Redirige el ahorro en comisiones hacia tus objetivos financieros
Cada euro que dejas de pagar en comisiones bancarias evitables es un euro que puedes destinar a tu ahorro. Nuestra calculadora de interés compuesto te muestra el efecto acumulado de ese ahorro adicional a lo largo del tiempo.