Pensión no contributiva: requisitos y diferencias

Qué es una pensión no contributiva de jubilación o invalidez, sus requisitos de ingresos y en qué se diferencia de la contributiva.

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No todas las pensiones del sistema español dependen de haber cotizado previamente: existe un sistema de pensiones no contributivas, pensado para garantizar unos ingresos mínimos a personas mayores o con discapacidad que no tienen derecho, o tienen un derecho muy reducido, a una pensión contributiva.

Qué es una pensión no contributiva

Es una prestación económica del sistema de Seguridad Social que no requiere haber cotizado previamente (o haberlo hecho de forma insuficiente para generar una pensión contributiva), destinada a garantizar un nivel mínimo de ingresos a personas en situación de necesidad, financiada directamente con impuestos generales, no con las cotizaciones sociales como las pensiones contributivas.

Las dos modalidades: jubilación e invalidez

  • Pensión no contributiva de jubilación: para personas mayores de 65 años que no tienen derecho a una pensión contributiva (o cuya cuantía contributiva resultante sería inferior al mínimo garantizado), y que cumplen determinados requisitos de residencia y de carencia de ingresos suficientes.
  • Pensión no contributiva de invalidez: para personas con un grado de discapacidad reconocido igual o superior a un umbral determinado, que carecen de recursos económicos suficientes propios, con independencia de su historial de cotización previo.

El requisito clave: la carencia de rentas

A diferencia de la pensión contributiva, donde el importe depende de lo cotizado, el acceso a la pensión no contributiva depende fundamentalmente de que los ingresos del solicitante (y, en su caso, de la unidad de convivencia en la que resida) no superen determinados límites establecidos anualmente. Si se superan esos límites de ingresos, no se genera derecho a esta prestación, con independencia de la edad o el grado de discapacidad.

El requisito de residencia

Además del requisito económico, se exige un periodo mínimo de residencia legal y efectiva en España, tanto en términos de residencia total acumulada a lo largo de la vida como, en determinados supuestos, de residencia inmediatamente anterior a la solicitud, con las particularidades que marca la normativa para cada caso.

El importe es menor y uniforme

A diferencia de las pensiones contributivas, cuyo importe varía enormemente según lo cotizado, las pensiones no contributivas tienen un importe fijo establecido anualmente (con posibles complementos según circunstancias específicas, como la presencia de una vivienda en alquiler), considerablemente inferior al importe medio de las pensiones contributivas.

Compatibilidad con trabajo e ingresos adicionales

La pensión no contributiva es compatible con trabajar, pero de forma limitada: los ingresos adicionales que se obtengan pueden reducir o incluso extinguir el derecho a la prestación si, sumados a la pensión, se supera el límite de ingresos que da derecho a percibirla, por lo que conviene informarse bien antes de combinar ambas fuentes de ingresos.

Si tienes historial de cotización, revisa tu pensión contributiva

Si has cotizado durante tu vida laboral, aunque sea de forma parcial, conviene comparar primero cuánto te correspondería de pensión contributiva. Nuestra calculadora de pensión te da una estimación orientativa a partir de tu salario y años cotizados.