Tienes un presupuesto para pedir 10.000 euros prestados. ¿En qué lo gastas? La respuesta determina si te enriqueces o te empobreces.
Deuda buena: la hipoteca
Pides dinero para comprar una casa. La casa sube de valor. Después de 30 años, tienes un activo que vale más. Ese es el buen tipo de deuda.
Deuda buena: el préstamo para educación
Pides dinero para aprender una habilidad. Tu salario sube. Devuelves el préstamo fácil. Eso es buena deuda.
Deuda mala: la tarjeta de crédito
Usas la tarjeta para comprar cosas que no necesitas. Pagas intereses del 20%. El dinero desaparece, solo tienes más deuda.
Deuda mala: el crédito rápido
"3000 euros en 10 minutos". Son créditos carísimos. Los intereses son tan brutales que es casi ilegal (pero legal).
La diferencia clave
Buena deuda: pides dinero para algo que genera valor o que sube de precio.
Mala deuda: pides dinero para consumo (cosas que bajan de precio).
Cómo saber cuál es cuál
Pregúntate: ¿esto me hará ganar dinero en el futuro? Si es sí, es buena deuda.
¿Esto desaparecerá y seré más pobre? Si es sí, es mala deuda.
El consejo de oro
Usa deuda buena para construir patrimonio. Evita deuda mala como la peste.
Números reales
Hipoteca al 3% para comprar casa = buena.
Tarjeta de crédito al 20% para comprar ropa = mala.
Préstamo al 5% para una máquina que usarás en tu negocio = buena.