Diversificación de cartera: por qué no concentrar tu ahorro

Qué es la diversificación de inversiones, por qué reduce el riesgo sin necesariamente reducir la rentabilidad esperada, y errores comunes al diversificar.

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"No pongas todos los huevos en la misma cesta" es probablemente el consejo financiero más repetido de la historia, y sigue siendo válido porque describe con precisión uno de los principios más sólidos de la teoría moderna de carteras: la diversificación.

Qué es diversificar

Diversificar consiste en repartir tu capital entre distintos activos, sectores, geografías o clases de inversión, en lugar de concentrarlo todo en un único activo o emisor. La idea central es que, si un activo concreto tiene un mal comportamiento, el impacto sobre el conjunto de tu patrimonio se ve amortiguado por el comportamiento de los demás.

Por qué reduce el riesgo sin necesariamente reducir la rentabilidad

Este es el punto que suele sorprender a quien se acerca por primera vez a la teoría de carteras: diversificar de forma adecuada puede reducir el riesgo de tu cartera sin sacrificar, proporcionalmente, la rentabilidad esperada. Esto ocurre porque parte del riesgo de cada activo individual es específico de ese activo (riesgo diversificable), y puede reducirse combinándolo con otros activos que no se muevan exactamente igual entre sí, sin que ello implique renunciar a la rentabilidad media esperada del conjunto.

Lo que la diversificación no puede eliminar

Existe un límite: el llamado riesgo de mercado (o riesgo sistemático), que afecta a la práctica totalidad de los activos de una misma clase de forma simultánea (por ejemplo, una crisis financiera global que afecta a la mayoría de bolsas del mundo a la vez), no puede eliminarse solo con diversificación dentro de esa misma clase de activo. Reducir ese riesgo requiere diversificar también entre clases de activo distintas (renta variable, renta fija, inmuebles, liquidez), no solo entre valores individuales de la misma clase.

Formas prácticas de diversificar sin gestionar cientos de activos

Construir una cartera con decenas o cientos de activos individuales de forma manual es poco realista para la mayoría de ahorradores particulares. Los fondos indexados y los ETFs (fondos cotizados) que replican índices amplios son, precisamente, una forma de conseguir una diversificación muy amplia (a veces cientos o miles de valores subyacentes) con una única operación, y con comisiones de gestión generalmente bajas en comparación con la gestión activa.

El error de la "falsa diversificación"

Un error común es pensar que se está diversificado por tener varios productos distintos, cuando en realidad todos ellos están altamente correlacionados entre sí (por ejemplo, varios fondos que invierten, cada uno, mayoritariamente en las mismas grandes empresas tecnológicas). Tener varios productos no es sinónimo de diversificación real si su comportamiento tiende a moverse en la misma dirección ante los mismos eventos de mercado.

La diversificación no sustituye a la planificación

Diversificar reduce el riesgo específico, pero no elimina el riesgo de mercado general, ni sustituye a una buena planificación financiera acorde a tu horizonte temporal y tu tolerancia al riesgo personal. Ninguna estrategia de diversificación garantiza rentabilidades positivas a corto plazo.

Simula distintos escenarios de rentabilidad

Nuestra calculadora de interés compuesto te permite comparar cómo evolucionaría tu capital con distintos supuestos de rentabilidad media esperada, útil para valorar el efecto a largo plazo de una cartera más o menos diversificada.