Refinanciar una hipoteca (ya sea mediante novación con tu banco actual o subrogación a otra entidad) puede suponer un ahorro considerable a lo largo de los años restantes del préstamo, pero solo si el cálculo se hace correctamente, incluyendo todos los costes del cambio, no solo la diferencia de tipo de interés.
Qué significa refinanciar en este contexto
Se refiere a modificar las condiciones de tu hipoteca actual para conseguir un tipo de interés más favorable, ya sea negociando con tu propio banco (novación) o cambiando a otra entidad (subrogación), ambas figuras ya explicadas con más detalle en otros artículos de este blog.
El cálculo básico: ahorro en intereses frente a coste del cambio
Ahorro neto = Ahorro total en intereses durante el resto del plazo − Gastos de la operación de refinanciación
Los gastos a considerar incluyen posibles comisiones (limitadas por ley, pero no siempre inexistentes), gastos de notaría y registro si aplican según el tipo de operación, y el tiempo y esfuerzo administrativo del proceso.
Por qué el plazo restante importa tanto en este cálculo
Cuantos más años de vida le queden a tu hipoteca, mayor es el ahorro potencial acumulado de una mejora en el tipo de interés, ya que ese ahorro se aplica sobre más años de cuotas futuras. Refinanciar una hipoteca a la que le quedan pocos años de vida rara vez compensa, salvo diferencias de tipo de interés muy significativas.
El capital pendiente también determina el ahorro potencial
De forma similar al plazo, cuanto mayor sea el capital todavía pendiente de amortizar, mayor es el ahorro absoluto en euros que genera cada punto porcentual de mejora en el tipo de interés, ya que los intereses se calculan siempre sobre el capital pendiente en cada momento.
Cuándo NO suele compensar refinanciar
- Si la diferencia de tipo de interés respecto a tu hipoteca actual es muy pequeña (unas pocas décimas), especialmente si le quedan pocos años de vida al préstamo.
- Si los gastos de la operación (aunque limitados por ley) son proporcionalmente altos respecto al ahorro esperado.
- Si tu situación financiera ha empeorado desde que contrataste la hipoteca original, lo que podría dificultar obtener mejores condiciones reales en una nueva negociación.
Usa las ofertas de otras entidades como palanca de negociación
Como se explica en el artículo sobre cómo negociar la mejor hipoteca, presentar ofertas concretas de otros bancos a tu entidad actual suele ser la forma más efectiva de conseguir una mejora real de condiciones, incluso si al final decides quedarte con tu banco actual mediante una novación en lugar de cambiar de entidad.
El ahorro potencial, antes de iniciar el trámite
La calculadora de hipoteca de este sitio permite comparar la cuota y el coste total actuales con el escenario que se espera conseguir tras refinanciar, para saber con precisión si el cambio compensa en cada caso concreto.