Las Letras del Tesoro se popularizaron notablemente entre ahorradores particulares cuando sus rentabilidades volvieron a niveles atractivos, ofreciendo una alternativa de bajo riesgo respaldada directamente por el Estado español, con una forma de compra accesible para cualquier particular.
Qué es una Letra del Tesoro
Es un instrumento de deuda pública a corto plazo emitido por el Tesoro español, mediante el cual el Estado se financia captando dinero de inversores particulares e institucionales, comprometiéndose a devolver el importe invertido en una fecha de vencimiento determinada. Se emiten a distintos plazos: 3, 6, 9 y 12 meses son los más habituales.
Cómo funciona la rentabilidad
A diferencia de un depósito bancario, donde recibes el capital más los intereses de forma explícita, las Letras del Tesoro funcionan mediante descuento: las compras por debajo de su valor nominal, y al vencimiento recibes el valor nominal completo. La diferencia entre el precio de compra y el valor nominal recibido al vencimiento es tu rentabilidad.
Por ejemplo, si compras una Letra a 6 meses por 980 € y al vencimiento recibes 1.000 €, tu rentabilidad de esos 6 meses es de 20 €, lo que equivale a una rentabilidad anualizada aproximada del 4% (el cálculo exacto anualizado requiere ajustar por el plazo real en días).
Cómo comprarlas directamente
Puedes comprar Letras del Tesoro de dos formas principales:
- Directamente al Tesoro Público, a través de su plataforma online o presencialmente en el Banco de España, con una comisión de gestión generalmente reducida.
- A través de tu banco o bróker, que puede aplicar comisiones de intermediación adicionales, en ocasiones significativamente más altas que la vía directa.
Comprar directamente al Tesoro suele ser la opción más económica en comisiones para un particular que no necesita servicios de gestión adicionales.
La fiscalidad de las Letras del Tesoro
Los rendimientos obtenidos tributan en el IRPF como rendimientos del capital mobiliario, dentro de la base imponible del ahorro, igual que los intereses de un depósito bancario. Una particularidad relevante es que, a diferencia de los depósitos bancarios, los rendimientos de las Letras del Tesoro no están sujetos a retención a cuenta en el momento del cobro, lo que no significa que estén exentos: deben declararse igualmente en la renta, pero sin ese adelanto de retención practicado automáticamente.
Riesgo de las Letras del Tesoro
Se consideran uno de los activos de menor riesgo disponibles para un particular, ya que están respaldadas por el Estado español. Esto no significa riesgo cero (existe, en teoría, el riesgo de impago soberano, extremadamente improbable en circunstancias normales), pero sí un perfil de riesgo considerablemente más bajo que la práctica totalidad de alternativas de inversión disponibles para un particular.
Compara esta rentabilidad con otras alternativas
Nuestra calculadora de interés compuesto te permite proyectar cómo evolucionaría tu ahorro reinvirtiendo periódicamente en instrumentos de renta fija a corto plazo como las Letras del Tesoro, para comparar el resultado con otras alternativas de ahorro o inversión.