Al firmar una hipoteca, es habitual que el banco ofrezca (o casi imponga en la práctica) varios seguros adicionales, presentándolos como parte del paquete. Pero legalmente, solo uno de ellos es realmente obligatorio, y distinguirlo del resto puede ahorrarte dinero de forma significativa.
El único seguro legalmente obligatorio: el seguro de hogar (daños)
La ley exige que toda vivienda hipotecada cuente con un seguro que cubra, como mínimo, los daños por incendio, ya que la vivienda actúa como garantía del préstamo y el banco necesita asegurarse de que ese valor de garantía no desaparece ante un siniestro. Este es el único seguro que la normativa hipotecaria obliga a contratar de forma expresa.
Los seguros que el banco ofrece pero no son obligatorios por ley
- Seguro de vida: cubre el fallecimiento (y a veces la invalidez) del titular, garantizando que la deuda pendiente se cancela con la indemnización en caso de que el titular fallezca durante la vida del préstamo.
- Seguro de protección de pagos: cubre las cuotas durante un periodo determinado en caso de desempleo o incapacidad temporal del titular.
- Otros seguros vinculados (tarjetas, seguros de salud, etc.) que algunos bancos incluyen como parte de "paquetes" para mejorar las condiciones ofrecidas.
Ninguno de estos es obligatorio por ley, aunque el banco puede condicionar la mejora del tipo de interés (los llamados productos "bonificados") a su contratación.
Cómo funcionan las hipotecas "bonificadas"
Es una práctica extendida que el banco ofrezca un diferencial más bajo si contratas determinados productos vinculados (seguros, domiciliación de nómina, tarjetas con uso mínimo). Es fundamental hacer el cálculo completo: comparar el ahorro real en intereses que supone la bonificación frente al coste anual de esos productos vinculados, ya que en algunos casos el coste de los seguros supera con creces el ahorro conseguido en la cuota hipotecaria.
Puedes contratar el seguro de hogar con cualquier aseguradora
Aunque el banco te ofrezca su propio seguro de hogar, tienes derecho a contratarlo con la aseguradora que prefieras, siempre que la póliza cumpla con las coberturas mínimas exigidas por el banco (relacionadas con el valor de reconstrucción del inmueble). Comparar precios entre distintas aseguradoras para esta cobertura obligatoria puede suponer un ahorro considerable frente a aceptar automáticamente la opción del banco.
Revisa la letra pequeña antes de vincular seguros
Antes de aceptar un paquete de productos bonificados, conviene calcular el coste total a lo largo de varios años, no solo el ahorro aparente en la cuota del primer año, ya que algunos de estos seguros incrementan su prima con el tiempo o con la edad del asegurado, cambiando la ecuación de rentabilidad con el paso de los años.
Simula tu hipoteca con y sin bonificación
Nuestra calculadora de hipoteca te permite comparar la cuota resultante con distintos tipos de interés, para valorar si el diferencial bonificado realmente compensa el coste de los productos vinculados exigidos.