El seguro de hogar es, como se ha explicado en el artículo sobre seguros vinculados a la hipoteca, el único realmente obligatorio si tienes una vivienda hipotecada, pero comparar solo por precio, sin revisar las coberturas reales, puede dejarte desprotegido justo cuando más lo necesites.
El capital asegurado del continente: no lo subestimes
El continente (la estructura del inmueble) debe asegurarse por un capital suficiente para cubrir el coste de reconstrucción completa de la vivienda en caso de siniestro grave, no simplemente por el precio de compra o el valor de mercado del inmueble (que incluye el valor del suelo, no relevante para el coste de reconstrucción). Asegurar por un capital insuficiente puede suponer que, ante un siniestro total, no recibas suficiente indemnización para reconstruir tu vivienda por completo.
El contenido: revisa que el capital se ajusta a tus bienes reales
El contenido (muebles, electrodomésticos, objetos personales) también debe asegurarse por un capital que refleje razonablemente el valor real de tus pertenencias, revisándolo periódicamente a medida que adquieres nuevos bienes, en lugar de mantener indefinidamente el capital fijado al contratar la póliza por primera vez.
Las coberturas que marcan la diferencia real entre pólizas
Más allá de las coberturas básicas (incendio, daños por agua, robo), revisa si la póliza incluye responsabilidad civil (por daños que puedas causar a terceros desde tu vivienda), asistencia en el hogar (cerrajería urgente, fontanería), y coberturas específicas relevantes según tu situación (fenómenos atmosféricos, actos vandálicos, rotura de electrodomésticos).
Las franquicias: el coste que asumes tú antes de que actúe el seguro
La franquicia es la cantidad que debes asumir de tu bolsillo antes de que el seguro cubra el resto del siniestro. Pólizas con primas más bajas suelen compensar ese menor coste con franquicias más altas, lo que puede hacer que, ante un siniestro de importe moderado, termines pagando una parte significativa de tu bolsillo a pesar de tener el seguro contratado.
Las exclusiones: lo que la póliza no cubre nunca
Revisa siempre el apartado de exclusiones, ya que determina qué situaciones quedan expresamente fuera de cobertura con independencia del resto de condiciones (por ejemplo, determinados tipos de humedades progresivas, o daños derivados de una falta de mantenimiento acreditada de la vivienda).
No te limites a comparar el precio anual
Comparar únicamente el precio de la prima, sin revisar capitales asegurados, coberturas incluidas y franquicias aplicables, es la forma más habitual de acabar infra-asegurado sin darte cuenta hasta que necesitas realmente usar el seguro.
Planifica tu presupuesto de vivienda completo
Nuestra calculadora de hipoteca te ayuda a calcular tu cuota mensual, a la que deberías sumar el coste estimado del seguro de hogar dentro de tu presupuesto total de vivienda.