Un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) es uno de los términos laborales que más aparece en las noticias económicas, pero también uno de los que más se confunden con otros tipos de despido individual. Esta guía explica cómo funciona un despido colectivo desde la perspectiva de un trabajador afectado.
Qué es un despido colectivo
Un despido colectivo (comúnmente llamado ERE) es la extinción de contratos de trabajo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, que afecta, en un periodo de 90 días, a un número mínimo de trabajadores, establecido en función del tamaño total de la plantilla de la empresa. Por debajo de esos umbrales numéricos, la extinción se considera un despido objetivo individual o plural, no un despido colectivo, aunque las causas alegadas sean similares.
Las causas que puede alegar la empresa
- Causas económicas: resultados negativos, disminución persistente del nivel de ingresos o ventas.
- Causas técnicas: cambios en los medios o instrumentos de producción.
- Causas organizativas: cambios en los sistemas y métodos de trabajo del personal.
- Causas de producción: cambios en la demanda de los productos o servicios que la empresa coloca en el mercado.
El periodo de consultas: la fase clave
A diferencia de un despido individual, un ERE requiere obligatoriamente un periodo de consultas con los representantes legales de los trabajadores (comité de empresa o, en su defecto, una comisión negociadora específica), durante el cual se negocia tanto la posibilidad de reducir el número de afectados como las condiciones de la extinción (indemnización, criterios de selección, posibles medidas de acompañamiento social). Este proceso puede finalizar con acuerdo entre empresa y representantes, o sin acuerdo, en cuyo caso la empresa puede igualmente proceder al despido, aunque queda más expuesta a que se impugne judicialmente.
La indemnización mínima legal
La indemnización mínima legal en un despido colectivo por causas objetivas es de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, la misma cuantía que corresponde a un despido objetivo individual. Sin embargo, es muy habitual que en la negociación del periodo de consultas se acuerden indemnizaciones superiores a ese mínimo legal, especialmente en ERE de empresas grandes con capacidad económica para mejorar las condiciones, como forma de facilitar las bajas y reducir la conflictividad.
Qué pasa si no estás de acuerdo con tu inclusión en el ERE
Si consideras que tu inclusión en el ERE no está justificada, o que los criterios de selección aplicados fueron discriminatorios o arbitrarios, puedes impugnar la decisión individualmente, con independencia del resultado del periodo de consultas colectivo. Los plazos para impugnar un despido son breves, así que conviene actuar con rapidez si tienes dudas sobre la legalidad de tu inclusión.
Compatibilidad con el paro
Al igual que en cualquier despido por causas objetivas, ser incluido en un ERE da acceso a la prestación por desempleo si se cumplen los requisitos generales de cotización previa, con independencia del importe de indemnización pactado.
Estima tu indemnización orientativa
Nuestra calculadora de finiquito te permite hacer una estimación orientativa de la indemnización mínima legal que te correspondería según tu antigüedad y salario, como referencia antes de conocer el acuerdo final del periodo de consultas.